El pasado miércoles 4 de abril por la noche en la ciudad de Buenos Aires se precipitó una tormenta que produjo grandes destrozos en la ciudad, llegando a ráfagas de viento que alcanzaron los 120 km/h. Dejando como principales afectados a los barrios de Flores, Liniers, Barracas y Mataderos.
A la tormenta que se presentó el pasado miércoles 4 del corriente mes, las autoridades del Gobierno de la ciudad Autónoma de Buenos Aires la definieron como “infernal” ya que llegó a tener ráfagas de viento que reccorrian la ciudad a 110 kilómetros por hora.
Daniel Russo, director de defensa civil porteño declaraba que se encontraron alrededor de 400 árboles caídos, esto sumado a grandes cantidades de ramas y cables. La tormenta de viento que alcanzó los 111 kilómetros por hora, tuvo como primordiales afectados a los barrios de Flores, Liniers, Barracas y Mataderos, donde en este último los vientos llegaron a una velocidad de 120 kilómetros por hora.
El funcionario macrista Diego Santilli, ministro de Ambiente y Espacio público, se mostró sorprendido y declaró: “Es increíble lo que ha pasado, los vientos se asemejaron a los de un tornado”. Luego expresó que el objetivo principal es restablecer la normalidad en los barrios porteños afectados.
Con respecto a los trabajos que se realizarán para normalizar la ciudad de Buenos Aires y reparar los principales desastres materiales ocasionados por la tormenta en el área metropolitana y conurbano bonaerense, requerirán de una labor incesante por lo menos hasta el domingo próximo, aseguró el ministro de Espacio Público porteño, Diego Santilli.
"Estas tormentas o desastres naturales no se resuelven en cinco minutos; calculo que mínimo hasta el domingo va a ser incesante nuestro trabajo", dijo Santilli.
El ministro señaló que "estamos normalizando el sector norte y oeste de la ciudad", y confirmó que los barrios más golpeados son Mataderos, Liniers, Flores, Floresta, Villa Soldati, Barracas, La Boca y Caballito.
"Estamos focalizando nuestro trabajo; hoy tenemos 1500 personas trabajando y ayer tuvimos 1200", dijo a Radio Continental.
El ministro destacó que recorrió distintas zonas porteñas afectadas y que desde la General Paz "se ve cómo el viento arrancó antenas, hierros retorcidos de los edificios, el microestadio de San Lorenzo, el club Barracas Central destruido o semáforos cortados a la mitad".
"Ni qué hablar de la Autopista 25 de Mayo y sus peajes. Es increíble lo que pasó", enfatizó tras añadir que "la dimensión de lo que sucedió no la vi nunca".
Fte: GCBA
Redacción: Libralato Romina
publicación: 07 de abril de 2012 - caracteres 2517 |